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Lea la Biblia on-line o lea una devocional diaro y más

Dios
siempre ha hablado al hombre para guiarle en su vida, aunque nuestra
naturaleza sea la de vivir sin contar con Él. El Señor siempre ha
hablado a aquellos que se acercaban a Él y les ha revelado su voluntad
y la verdad para nuestras vidas, de manera que podamos conocerle.
Pero si se lee la Biblia con ojos críticos para luego opinar si se
hace o no lo que Dios dice, no se comprenderá y se malinterpretará:"...porque
la letra mata mas el Espíritu vivifica, (2ª Corintios 3,6). Esta es
la voluntad de Dios: que no sea entendida Su palabra si no se le ama
a Él : " les daré ojos que no vean y oídos que no entiendan..."
Pero si se busca la verdad, la Biblia se nos revelará como ...El Verbo
de Dios, hecho hombre, Cristo mismo nos habla... San Juan 1. Es en
esta actitud que se entiende de manera espiritual, y para cada uno
en nuestra vida diaria. Si de corazón el hombre quiere entregarse
a Él, entonces: "El Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad".
(San Juan 16-13).
La Biblia está escrita para que comprendamos la vida y nuestra relación
con nuestro Creador y Señor que tanto nos echa en falta, y para que
sepamos guiarnos en la vida con el prójimo y con nosotros mismos.
No es por lo tanto La Biblia la historia del mundo, sino la historia
de la vida de cada hombre de antes, de ahora, y del futuro, relacionándose
con Dios mediante Jesucristo.
¿Por qué no otros libros son Palabra de Dios? En los demás libros
que encontramos de moral o de las religiones existentes; y aquí quisiera
comunicar al lector que no vea La Biblia, ni cada uno de sus libros
como una religión, aunque se use para tal, y a continuación se verá
porqué. En los libros de religión se lleva al individuo a pertenecer
a una organización donde hay que cumplir delante de los demás unos
rituales y preceptos para ser aceptado. En la Biblia se enseña el
camino a Dios, que se alcanza por entender que uno no puede justificarse
delante de Él, como las religiones hacen creer; que por el cumplimiento
hay unos individuos dirigentes que le perdonan a uno en nombre de
esa organización o en nombre de un dios, o que uno va a ser partícipe
de unos privilegios. No se debe pues acercar la persona a la Biblia
para buscar la religión sino una relación con Dios absolutamente personal.
Esta transformación llega por entender que Jesucristo nos salva, no
que tengamos que salvarnos nosotros; y esta situación hace que la
persona que comprenda su dependencia de su Creador, quien le ama,
el cual ha dado su vida para librarnos de la muerte eterna; una necesidad
de comunicarle a los demás que también pueden ser bendecidos con esta
relación personal con Dios en Jesucristo. La
ciencia y la historia también dan crédito a la Biblia como verdadera
e inspirada. Herodoto, Josefo, los manuscritos del mar muerto, el
código secreto de la Biblia, el código matemático de la Biblia, y
los hallazgos arqueológicos sobre los acontecimientos milagrosos son
una fuente de información que solo se puede ignorar si el individuo
se obceca en negar la evidencia de su veracidad.
La Biblia es la recopilación de todos los libros que los profetas
han escrito, inspirados por Dios, para guiar a los hombres que le
aman durante todos los tiempos en la creación, para la salvación de
los hombres, trayendo el mensaje del amor de Dios nuestro creador
y del Mesías Salvador, su hijo Jesucristo, para que tengamos esperanza
y podamos conocer a nuestro creador quien nos ama.
Desde Moisés, que escribió los cinco primeros libros de la Biblia,
hasta Juan evangelista que escribió el último, y hasta hoy, multitud
de personas se han dedicado a copiar, traducir y difundir la Biblia.
Su legitimidad la podemos comprobar porque incluso Jesucristo hace
continua referencia a ella. Hoy tenemos copias todavía de los textos
originales en lengua original, y coinciden todos los que han sido
encontrados hasta hoy. No hay duda de que el Espíritu de la profecía
y de la historia de la Biblia es El Espíritu de Dios. La tradición
oral no podría haberse llevado con esta perfección a transmitir la
revelación si no hubiese un guardián espiritual. Esta
es la explicación que la inteligencia y la historia del hombre pueden
dar, pero veamos cómo describe Dios Sus Sagradas Escrituras, Su Palabra,
Su Verbo:
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo
era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por Él
fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. En
Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en
las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra
ella... y aquel que era el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.
(San Juan 1).
Aquí se describe cómo Dios, Cristo y el Espíritu Santo, que son uno,
hizo la creación, que él, es la Palabra y el Verbo.
Recuerdo una parte de una oración que el Mesías nos enseñó en la que
decimos: ...danos hoy nuestro pan de cada día. El pan, es la Palabra
de Dios, para alimentar nuestra alma espiritualmente y ésta Palabra
es Él mismo. Decídanse, abran cada día la Biblia y lean pidiéndole
al Espíritu Santo entendimiento y pidiéndole leer lo que le corresponda
a cada uno de nosotros cada día. Él nos alimentará con el pan de vida.
Porque no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale
de la boca de Dios. Yo soy el pan de vida. (San Mateo 4,4 San Juan
6.35).
Qué sabiduría sin duda la del Señor al decir la parábola del que construyó
su casa, que representa su vida y su alma, sobre la arena (fundamento
de los hombres), y no sobre la roca (la fe en Jesucristo y la Palabra
de Dios, La Biblia, el fundamento sólido), que cuando vino la tempestad,
derribó su casa. Construyan sus vidas sobre la roca, el fundamento
de la verdad, y el viento de los ejércitos del diablo no les vencerá.
La Biblia no está hecha para cumplir una religión de prácticas. La
religión que Dios dio al pueblo Judío fue para que se dieran cuenta
de que eran incapaces de cumplirla, que comprendieran que estaban
bajo pecado. Estar bajo la ley es estar bajo la maldición, porque
su incumplimiento trae el castigo, y nadie la puede cumplir. Gálatas:
3:10: ...Porque todos los que dependen de las obras de la ley están
bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere
en todas las cosas escritas en el libro de la Ley, para hacerlas,
y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente,
porque: El justo por la fe vivirá...
Definitivamente estamos muy bendecidos, teniendo la Palabra de Dios
con nosotros. Si ha pedido de verdad el Espíritu Santo a Dios, Él le guiará a toda
verdad, y si hay algo que lee que no es de Dios, ésta idea no permanecerá
en Ud. Recomiendo que antes de leer cualquier escritura, incluso La
Biblia, sea puesto el entendimiento y la mente en manos del Espíritu
Santo, que según Cristo es el ayudador. Se debe confiar en Él, no
en ningún hombre. El jamás nos engañará. Que Dios les bendiga y les
de el pan nuestro de cada día, que Él tiene escondido en la Palabra
para alimentarnos espiritualmente.
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